Dr. Antonio Peña Díaz

Nacido en Metates Durango, el Dr. Peña ingresó a la Facultad de Medicina de la UNAM en 1954, donde conoció a los Dres. José Laguna y Jesús Guzmán, quienes lo guiaron hacia el estudio de la bioquímica. En 1964, el Dr. Peña realizó una estancia en el laboratorio del Dr. Abraham White del Albert Einstein College of Medicine, en Nueva York. Ya como investigador, realizó dos estancias sabáticas, la primera en 1969, en el laboratorio del Dr. Aser Rothstein de la Universidad de Rochester, donde trabajó en el estudio del transporte de iones y otros metabolitos, la segunda, en 1975, con el grupo del Dr. Henry Mahler, de la Universidad de Indiana, en Bloomington.

El Dr. Peña se formó como un sólido bioquímico que en sus inicios se concentró en los efectos de los esteroides suprarrenales naturales y sintéticos sobre el metabolismo de proteínas y carbohidratos. Poco a poco fue concentrando sus esfuerzos en la membrana celular y sobre todo en aspectos básicos de la bioenergética utilizando a la levadura como sistema experimental. En lo particular, el grupo de investigación dirigido por el Dr. Peña se volvió una referencia en estudios relacionados con el transporte de calcio y de potasio y sus efectos a nivel fisiológico en la levadura. Además contribuyó en estudio de la función de la ATPasas de protones de la levadura. Cabe mencionar que el Dr. Peña participó activamente en la creación de la rama de Bioenergética y Membranas de la Sociedad Mexicana de Bioquímica, además de organizar congresos de manera constante a lo largo de todos estos años.

Sus primeras clases fueron impartidas en la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia y luego en la Facultad de Medicina de la UNAM. Durante todos estos años el Dr. Peña no ha interrumpido sus clases, en particular, la tradicional clase de bioquímica.

Con base a una estrecha relación académica entre los miembros de los departamentos de Biología Experimental del Instituto de Biología y el departamento de Bioquímica de la Faculta de Medicina de la UNAM, entre los años 1972 y 1973, el Dr. Antonio Peña Díaz y un grupo de ilustres investigadores iniciaron el proceso que llevó a gestar al hoy en día Instituto de Fisiología Celular de la UNAM. El Dr. Peña y sus colegas, se dieron a la tarea de elaborar el proyecto el cual culminó con el apoyo de la rectoría y la creación del Centro de Investigaciones en Fisiología Celular en octubre de 1978, firmándose el acuerdo de su creación el 11 de enero de 1979. Fue así como fue nombrado Director del recién formado Centro de Investigaciones en Fisiología Celular en 1979. En 1982 durante la rectoría del Dr. Octavio Rivero S., se construyeron dos edificios, la biblioteca y el auditorio. Bajo la rectoría del Dr. Jorge Carpizo se concreto y consolido un esfuerzo de muchos años por parte del Dr. Peña que consistió en la transformación del Centro en Instituto de Fisiología Celular, hecho que ocurrió el 30 de mayo de 1985.

En mayo de 1994, del Dr. Peña fue designado el primer Investigador Emérito del Instituto de Fisiología Celular. Posteriormente, en 1995 fue honrado con el Premio Universidad Nacional en Investigación en Ciencias Naturales. A su vez, en 1997 fue designado Investigador Nacional Emérito por parte del CONACYT. Además de ser director del Centro y posteriormente Instituto de Fisiología Celular, el Dr. Peña fue elegido como Presidente de la Academia de Ciencias (1992-1993) y Presidente de la Sociedad Mexicana de Bioquímica (1981-1983). En años recientes ha recibido múltiples reconocimientos entre los que destaca el premio Carlos J. Finlay en el área de la microbiología que le otorgó la UNESCO en el año de 2003.

La trayectoria y el legado del Dr. Antonio Peña Díaz a Nuestra Casa de Estudios, la UNAM y a la ciencia Mexicana es indiscutible. Muchos de los investigadores que conformamos este sector de la sociedad le estaremos siempre agradecidos.